Si todavía tienes dudas sobre la terapia online, es algo muy habitual. Aun así, conviene saber que no es una solución improvisada ni una moda reciente. La terapia online está respaldada por estudios científicos y ha demostrado ser tan eficaz como la terapia presencial para trabajar dificultades como la ansiedad, la depresión o el estrés, ofreciendo además la comodidad de hacerlo desde un espacio en el que te sientas seguro/a.
¿Y por qué funciona tan bien? Porque la esencia de la terapia no cambia. Lo que importa no es el lugar donde estás sentado, sino el vínculo que construyes con tu terapeuta y el trabajo que hacéis juntos. La buena noticia es que no tienes que elegir entre una u otra para siempre. Cada vez más personas combinan ambas modalidades según sus necesidades.
Quizá un día te apetezca el contacto cara a cara, y otro prefieras quedarte en casa con tu manta y tu taza de té. Así que olvídate de si una modalidad es “mejor” que otra. En realidad, ambas son herramientas para alcanzar el mismo objetivo: tu bienestar.